Equivocados

Eran imposibles, sin un futuro claro.
Todo comenzó a ser raro, triste.
Los dos lo prometieron, los dos se equivocaron.
Crearon abrazos vacíos y mundos a parte.
Rotos, miedo y odio al encontrarse.
Se quedaron sin ese aire.
Él pedía que se nublase la mirada y ella no pedía casi nada.
Pero el miedo les consigue, el recuerdo les persigue.
Sin escuchar. Sin insistir.
Inundando ojos.
Cayendo.
Sufriendo.
Dos extraños jamás olvidados.

1 comentario:

El enanito del bosque dijo...

Que no te vendan amor sin espinas. ¿Ya no se puede hacer nada por ellos? ¿Deben resignarse, al fin y al cabo, a ser dos extraños? ¿El mundo no les puede dar una oportunidad?